Hola!
Me llamo Bas Bravo un desarrollador de software, que se distrae dibujando lobos que no muerden.
Cuando era niño, cantaba una frase sin saber muy bien de dónde venía: “cuando me soñé: un mundo al revés”. Mis padres se reían, les parecía graciosa. Años después descubrí que salía de un poema de José Agustín Goytisolo, llevado a canción por Paco Ibáñez. Ese poema hablaba de un lobito bueno, una bruja hermosa, un pirata honrado, un príncipe malo. Un mundo patas arriba, donde nada era lo que se esperaba.
Este proyecto nace de ahí.
Trabajo como desarrollador de software, pero siempre sentí que había una parte de mí que necesitaba expresarse de otra forma. No tanto con palabras o con lógica, sino con gestos silenciosos, con imágenes.
Sí, un developer haciendo dibujos. Quizá esa sea la primera paradoja de Lobito Bueno, una manera de sacar afuera esa mirada sobre el mundo: más ambigua, más sensible, menos funcional.
En un contexto donde todo parece gritar, competir o encajar en una etiqueta, este proyecto propone lo contrario. Ilustraciones mínimas, personajes que no hacen ruido pero que dicen mucho. Un lobo que no muerde. Una bruja que no asusta. Un pirata melancólico. Figuras que invierten los estereotipos sin necesidad de explicarse.
Cada prenda es una especie de poema visual. Una forma de decir sin imponer. De mostrar sin corregir. De estar sin tener que gustar.
No hay una gran historia personal detrás. Solo el deseo de habitar un mundo un poco más torcido, más honesto, más tierno. Como aquel verso de infancia que no buscaba lógica, sino un lugar donde poder quedarse.
Me gusta lo minimalista, los trazos torcidos y las ideas que no encajan del todo. Este proyecto combina todo eso.
No todos los lobos muerden.
Y no todos los cuentos son mentira.